15 de mayo de 2009

Los “arancini” de Montalbano: no disertemos sobre el término, lo que cuenta es la exquisitez

di Paola Pottino

clip_image001Por favor, no disertemos sobre el término: arancine o arancini, no importa, lo que cuenta es la exquisitez . Si Elvira, la "general -cocinera", no hubiera existido, probablemente, uno de los comisarios más famosos de nuestros tiempos no habría sido inventado, o al menos habría sido un hombre deprimido y de mal humor. Y en cambio no, porque justo gracias a la abuela Elvira que su autor, Andrea Camilleri, crea un personaje que se delicia con los arancinos. La casa de campo de Porto Empédocles, los olores y los perfumes de su tierra, las recetas de la abuela y aquellas atmósferas perdidas, se encuentran sucesivamente, en las páginas de sus libros y cuando se leen las novelas de Camilleri , cada raya tiene un sabor, exactamente el mismo que delicia el paladar con un rico plato que sabe a Sicilia, al corazón de una Sicilia barroca en la que viven personajes ambiguos. Saborear la vida de un solo bocado, como si estuviéramos delante de los arancini de Adelina que Montalbano sólo probó una vez: "un recuerdo que indudablemente heredó de su patrimonio genético."(De: Los Arancini de Montalbano - Andrea Camilleri.

En los recuerdos de Camilleri la preparación de aquel plato está imprimida con firmeza en la mente y en una bonita entrevista concedida a Sebastián Mesina, en República, cuenta así: " Ej. Luego se procedía al ritual de los arancini. Los arancini de Montalbano, por supuesto. Mi abuela decía que prepararlos costaba mucho trabajo, y se necesitaba mucho tiempo. Porque hacía falta picar la carne, de cerdo y de ternera, con una tajadera . Era un procedimiento muy largo. Luego se añadían los guisantes, un poco de queso “caciocavallo ragusano” y un pedacito de salchichón, se amasaba todo en un puño de arroz y se pasaba el arancino en el huevo, después en la harina y al final en el pan rallado. Luego se freían,pero no enseguida. Había que esperar una larga noche, dejar que descansaran en paz. Y al día siguiente , en la mesa, se veían los resultados. Porque el problema del arancino siempre ha sido dosificación , siempre distinta, pues cada vez mi abuela tenía que aprobar un examen. "¿Comu vinniru stavota?" – “¿cómo salieron esta vez?-preguntó. " Un tanticchia asciutti.Un poquito secas . El autra vota furono megliu" , el otro día te salieron mejor contestó mi abuelo”. Un día les salieron relmente sublimes, y yo estuve a punto de decirselo. Mi tío Massimo me dio una patada debajo de la mesa. "Boniceddu" “quieto”- me susurró. ¿Pero por qué?, le pregunté. "Porque ella siempre tiene que superarse a sí misma: si tú le dices que quedaron ricas se acaba el chiste."

Camilleri, nos revela su recuerdos de su infancia y el sentido ritual de la comida, recuerdos preciosos que nos han regalado infinitas páginas de pura literatura: Adelina empleaba dos días enteros para prepararlos. Se sabía de memoria la receta: El día anterior se prepara la carne de cerdo o tenera se corta en partes iguales y se tienen que cocinar a fuego lentísimo por horas y horas con cebolla, tomate, apio, perejil y albahaca. Al día siguiente se cocina el arroz, el que llaman a la milanesa ( no se les ocurra echarle azafrán , por favor !), se vierte en una tabla, se amasa con huevos y se deja enfriar. Mientras tanto cuecen los guisantes, se prepara la salsa bechamel , se pica un pedacito de salchichón o chorizo y se mezcla con la carne picada en la tajadera,todo a mano (ningún picador eléctrico, por Dios !). Se amalgama la carne con el arroz. Se procede a la prepación de las bolitas de arroz , echando en la palma de la una mano hecha a cuenca, la cantidad de arroz de una cuchara de compota y luego se forma una bolita.A cada bolita hay que dejarla rodar en la harina, luego se pasa en la clara de huevo y en el pan rallado. Después se fríen en una sartén con aceite hasta obtener unas bolitas de arroz del color de oro viejo. ¡Se absornen en una servilleta y luego , ringraziannu u Signiruzzu, si mangiano !" gracias a Dios se comen (De Los arancini de Montalbano

Trauccion

Lucy Lombardo

1 comentario:

  1. Los felicito, de verdad son fantásticos....como lo que como en mi casa....un siciliano mas que dejo su tierra !!!
    Esperando que un día podremos encontrar el las ferias de las ciudades del mundo, también: Pane e panelle, Pane e meusa o lo Sfincione.
    Sigan así !!!

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